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Calidad del aire interior

El aire en espacios cerrados y el coronavirus (COVID-19)

Información relacionada en inglés

Se considera que el COVID-19 se propaga principalmente a partir del contacto estrecho de persona a persona. No obstante, todavía hay cierta incertidumbre sobre la importancia relativa de las distintas vías de transmisión del SARS-CoV-2, el virus que provoca la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19). Existen pruebas cada vez más contundentes de que este virus puede permanecer en el aire durante períodos de tiempo más prolongados y recorrer distancias mayores a las que se pensaba originalmente. Además del contacto estrecho con personas infectadas y superficies contaminadas, existe la posibilidad de que la propagación del COVID-+19 también tenga lugar a través de partículas suspendidas en el aire en entornos cerrados, en algunos casos, más allá del rango de 2 metros (alrededor de 6 pies) recomendado para poner en práctica el distanciamiento social. Consulte Recursos científicos y tecnológicos relacionados con el aire en espacios cerrados y el coronavirus (COVID-19) o ​Principales referencias y publicaciones sobre el aire en espacios cerrados y el COVID-19 para obtener información técnica.

No obstante, pueden tomarse medidas muy concretas para reducir la posible transmisión por aire del COVID-19. Este material se enfoca en dichas medidas. El diseño y el trazado de un edificio, así como su ocupación y el tipo de sistema de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) pueden afectar la posible propagación del virus por el aire. Si bien las mejoras implementadas en la ventilación y la limpieza del aire no pueden por sí mismas eliminar el riesgo de que se produzca una transmisión por aire del virus SARS-CoV-2, la EPA recomienda ciertas precauciones para reducir la posibilidad de que el virus se transmita de esta manera. Entre las precauciones, puede mencionarse el hecho de aumentar la ventilación con aire del exterior y la filtración del aire como parte de una estrategia más amplia, que incluye distanciamiento social, utilizar máscaras de protección facial o tapabocas, limpiar y desinfectar las superficies, lavarse las manos y otro tipo de precauciones. Por sí mismas, estas medidas orientadas a reducir la exposición a la transmisión por aire del virus que provoca el COVID-19 no resultan suficientes, ya que la transmisión por aire no es la única manera en que podría tener lugar una posible exposición al SARS-CoV-2.

Prácticas recomendadas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC):

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