Consideraciones de planificación para materiales y desperdicios provenientes de desastres
Durante la respuesta a un incidente, las comunidades pueden enfrentar numerosos problemas y consideraciones durante las actividades de gestión de escombros. Considerar estos aspectos al redactar un plan de gestión de desperdicios o escombros puede mejorar la eficiencia y la eficacia de la respuesta y la recuperación. Por ejemplo, la cantidad de veces que se manipulan los escombros, el número de transportistas, los sitios de gestión de escombros y las instalaciones necesarias, el costo y el impacto ambiental del incidente y el plazo de recuperación pueden minimizarse mediante una planificación exhaustiva y detallada antes de un desastre. Cada paso del proceso de toma de decisiones influye en los demás, lo que requiere un enfoque sistémico integral.
En esta página:
- Consideraciones para la gestión de materiales y desperdicios generados por todos los peligros
- El papel de la gestión de desperdicios antes y durante un desastre
- Interrelación de las actividades de gestión de desperdicios previa a incidentes
Consideraciones para la gestión de materiales y desperdicios generados por todos los peligros
A continuación, se presentan preguntas que los planificadores de emergencias, gestores y socorristas deben considerar en el proceso de toma de decisiones para la respuesta ante desastres (pdf)(133 KB):
- ¿Cuál es el tipo de incidente?
- ¿Cuántos materiales y desperdicios generó el incidente?
- ¿Se pueden reutilizar, reciclar o convertir en abono artículos de forma segura?
- ¿Por qué se deben separar los materiales y desperdicios en diferentes flujos?
- ¿Deben descontaminarse los objetos, las edificaciones o las superficies exteriores?
- ¿Se pueden minimizar los desperdicios?
- ¿Las condiciones del sitio permiten opciones de gestión de desperdicios in situ?
- ¿Deben reubicarse temporalmente los materiales y desperdicios en una zona de disposición o almacenaje?
- ¿Cuál es la opción de gestión adecuada para cada flujo de escombros?
- ¿Deben tratarse los materiales o desperdicios antes de su reutilización, reciclaje, abonamiento o eliminación?
- ¿Es mejor utilizar múltiples opciones de gestión de escombros?
- ¿Qué sucede si no se encuentran opciones permanentes de gestión de desperdicios?
- ¿Existen barreras para el enfoque seleccionado de gestión de materiales y desperdicios?
- ¿Con qué rapidez se deben gestionar los materiales y desperdicios?
- ¿Qué medidas deben adoptarse para transportar los materiales y desperdicios a una instalación remota?
¿Cuál es el tipo de incidente?
El tipo de incidente puede influir en los materiales y desperdicios que se generan y en su gestión. Los diferentes tipos de desastres generan diferentes materiales y desperdicios, como los siguientes:
- Los brotes de enfermedades animales pueden generar un gran número de cadáveres de animales contaminados con agentes biológicos.
- Los desastres naturales pueden producir grandes cantidades de restos vegetales, escombros de construcción y destrucción, y contenido de edificaciones.
- Los incidentes químicos, biológicos o radiológicos pueden generar grandes volúmenes de agua contaminada, en función de las tecnologías y los métodos de descontaminación y limpieza utilizados.
Por lo tanto, en función del tipo de incidente, una o más opciones de gestión de materiales y desperdicios pueden ser más apropiadas, preferibles o estar más disponibles que otras. Algunas opciones pueden ser obligatorias o estar prohibidas para un flujo de escombros específico. Ninguna opción es la mejor para todos los materiales y desperdicios en todos los incidentes, por lo que es fundamental la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
La planificación previa a incidentes identifica la normativa aplicable, las posibles opciones para gestionar los materiales y desperdicios previstos y los criterios de aceptación de las instalaciones. La planificación previa a incidentes debe documentarse en un plan de gestión de desperdicios previo a incidentes. Cuando ocurre un desastre, el plan puede adaptarse al incidente en sí, lo que facilita la toma de decisiones sobre la gestión de desperdicios. Planificar las necesidades previsibles de gestión de materiales y desperdicios antes de que ocurra un desastre puede limitar los impactos en la respuesta y la recuperación general, y liberar tiempo y recursos para que el personal de respuesta pueda gestionar problemas imprevistos de gestión de desperdicios que puedan surgir durante el desastre.
¿Cuántos materiales y desperdicios generó el incidente?
La cantidad de escombros generados por un incidente afecta las decisiones sobre su gestión, que incluye el almacenaje, el tratamiento y la eliminación de los materiales y desperdicios. Por ejemplo, la capacidad disponible en las instalaciones de gestión de desperdicios está limitada a una cantidad predeterminada. La capacidad disponible se limita aún más si las instalaciones siguen aceptando materiales y desperdicios de las actividades diarias durante la respuesta al incidente o deciden no aceptar desperdicios generados por el desastre. Por lo tanto, estimar la cantidad de materiales y desperdicios generados por el desastre lo más temprano posible en la respuesta ayuda a facilitar la toma de decisiones efectiva durante la respuesta (pdf)(133 KB) (por ejemplo, cuántas instalaciones podrían ser necesarias para gestionar los materiales y desperdicios, si las áreas de disposición y almacenaje son necesarias temporalmente).
La cantidad de escombros generados depende en parte del tipo y la magnitud del desastre y de la contaminación o los daños resultantes. Para estimar la cantidad total de materiales y desperdicios generados por el desastre y las actividades de respuesta y recuperación resultantes, son importantes factores como los siguiente:
- El tamaño del área afectada por el desastre.
- El método de distribución de un agente (es decir, químico, biológico o radiológico).
- Las condiciones ambientales (por ejemplo, velocidad del viento, temperatura, humedad e intensidad de la luz ultravioleta), que influyen en el tamaño, la forma, la intensidad y la eficacia general del patrón de depositación del agente.
- La propagación de la contaminación por personas o vectores.
- Los datos relacionados con materiales y desechos de incidentes similares anteriores.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
La planificación previa a incidentes puede incluir la previsión de las cantidades de cada material y flujo de desperdicios que podrían generarse en diferentes tipos de desastres. Estas cifras ayudan a los planificadores a determinar cómo gestionar los escombros en caso de desastre.
Herramientas como la Herramienta de Apoyo a la toma de decisiones sobre desperdicios en caso de incidentes (I-WASTE DST) de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y el programa Hazus de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) para terremotos, inundaciones, tsunamis y huracanes se pueden utilizar antes de un desastre para ayudar a pronosticar la cantidad de escombros. Esta planificación también puede utilizarse para reducir la cantidad de escombros previstos, destacando dónde y cómo se generan. Por ejemplo, si es probable que se generen grandes cantidades de escombros de construcción y destrucción, las comunidades pueden garantizar la idoneidad de los códigos de construcción en cuanto a cómo abordan los riesgos y peligros, la calidad de los materiales, el diseño estructural y los métodos de construcción. Podría incluirse en los códigos de construcción cualquier requisito faltante sobre materiales duraderos y una construcción adecuada para que los edificios resistan mayores cargas de viento, lluvia o nieve, por ejemplo.
¿Se pueden reutilizar, reciclar o convertir en abono artículos de forma segura?
Existen oportunidades de reutilización, reciclaje y abonamiento para diferentes flujos de escombros, que incluyen el abonamiento de restos vegetales limpios, la reutilización de materiales de construcción para la reconstrucción y la reutilización segura de materiales peligrosos. De acuerdo con la Jerarquía de gestión de desperdicios de la EPA, se deben considerar las opciones de reutilización, reciclaje y abonamiento antes que otras opciones de gestión de desperdicios (por ejemplo, incineradores y vertederos) para ayudar a reducir el impacto ambiental y económico del desastre. Separar los artículos reutilizables, reciclables y abonables de los desperdicios puede ayudar a disminuir el impacto del desastre al conservar los recursos y la capacidad de eliminación. La Guía de planificación de la EPA para escombros provenientes de desastres naturales proporciona información y recursos sobre el reciclaje de diversos flujos de escombros.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Las comunidades deben evaluar sus programas de reutilización, reciclaje y abonamiento para garantizar que estos puedan ampliarse para gestionar los escombros provenientes de desastres. Para garantizar la disponibilidad de oportunidades de reducción de desperdicios para los diferentes flujos de escombros después de un desastre, se debe establecer una infraestructura viable de reutilización, reciclaje y abonamiento, como almacenes de reutilización, instalaciones de reciclaje, plantas de abonamiento y mercados finales para productos reutilizados, reciclados y abonados, antes de un desastre. Los programas de resiliencia ante desastres, los programas de construcción ecológica, las ordenanzas locales de gestión de desperdicios y los requisitos del código de construcción pueden fomentar la creación y el mantenimiento de una infraestructura de reutilización, reciclaje y abonamiento funcional. Al mismo tiempo, la planificación previa a incidentes puede mejorar las características de los escombros para promover una reutilización, un reciclaje y un abonamiento seguros, por ejemplo, al minimizar la posible contaminación por escombros. La planificación previa a incidentes también puede ayudar a facilitar la reutilización, el reciclaje y el abonamiento de los escombros generados durante un desastre dentro y fuera de las fronteras jurisdiccionales. Muchos de los problemas de permisos, cumplimiento, recolección, procesamiento y comercialización pueden resolverse en gran medida antes de que ocurra un desastre.
¿Por qué se deben separar los materiales y desperdicios en diferentes flujos?
Los gobiernos estatales, locales, tribales y territoriales se ven presionados a eliminar los escombros rápidamente de sus comunidades cuando ocurre un desastre. Separar los escombros en diferentes flujos de materiales y desperdicios puede ralentizar el proceso de eliminación, especialmente si se mezclan en grandes pilas. Sin embargo, la segregación de escombros permite lo siguiente:
- Reducir el impacto de los escombros en la salud y el ambiente.
- Minimizar los desperdicios y promover una economía circular.
- Gestionar de forma más adecuada y eficiente cada flujo de materiales y desperdicios, de acuerdo con las directrices, la normativa y los requisitos federales, estatales, locales, tribales y territoriales aplicables.
- Reducir el volumen y el peso de los escombros de forma más eficaz.
- Gestionar los escombros de forma más rentable.
- Instalaciones que acepten los escombros con mayor facilidad.
- Más instalaciones que puedan aceptar parte de los escombros generados.
- Los escombros no contaminados y tratados deben mantenerse separados de los contaminados.
Por ejemplo, los desperdicios peligrosos están sujetos a una estricta normativa bajo la Ley de Conservación y Recuperación de Recursos (RCRA) y deben mantenerse separados de los desperdicios no peligrosos para evitar contaminarlos. Mezclar desperdicios peligrosos con desperdicios no peligrosos podría causar que más desperdicios se consideren peligrosos y aumentar el costo de su gestión.
De igual manera, los escombros contaminados por agentes químicos, biológicos o radiológicos deben separarse de los escombros no contaminados y tratados para limitar la propagación de la contaminación. Además, estos escombros pueden segregarse con relativa facilidad, ya que los incidentes químicos, biológicos y radiológicos pueden no generar grandes pilas de escombros mezclados, como ocurre en desastres naturales o explosiones.
La segregación de escombros también permite la reutilización, el reciclaje y el abonamiento de diferentes materiales, entre ellos:
- Electrónicos para la recuperación de cobre, plata, oro, plásticos y vidrio para su uso en nuevos productos electrónicos.
- Restos vegetales para el abonamiento.
- Línea blanca (es decir, electrodomésticos, como refrigeradores y aires acondicionados de ventana) para el reciclaje de refrigerantes y metales.
- Vehículos y embarcaciones para la chatarra.
- Suelos y sedimentos para su uso como relleno en proyectos de reconstrucción y material de cobertura en vertederos, si no se devuelven a su ubicación original.
- Escombros de construcción y destrucción, como hormigón triturado y asfalto, para su uso en la reconstrucción de carreteras, y paneles de yeso para nuevos paneles de yeso, cemento y usos agrícolas.
La reutilización, el reciclaje y el abonamiento crean un producto utilizable que puede generar ingresos y ahorrar recursos valiosos. Las comunidades deben consultar la Guía de planificación para escombros provenientes de desastres naturales de la EPA para obtener información sobre la reutilización y el reciclaje de diversos tipos de escombros.
Las actividades de segregación de escombros deben iniciarse lo antes posible durante la respuesta (por ejemplo, antes de su recolección) y continuar durante toda la respuesta y la recuperación. Los escombros pueden segregarse por tipo, instalación receptora, contaminante, tecnología de tratamiento requerida, etc.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Las comunidades deben planificar la segregación de escombros antes de un desastre y en coordinación con otras actividades de gestión de escombros (por ejemplo, desarrollo de infraestructura, recolección, procesamiento y transporte). Esta planificación debe incluir la identificación de áreas temporales de disposición y almacenaje con el tamaño suficiente para las actividades de segregación de escombros. La segregación externa puede ser necesaria si los escombros no se pudieron segregar in situ, lo cual es preferible, o si se requiere una mayor segregación de los escombros recolectados. La planificación previa a un incidente para estas actividades ayuda a garantizar que los escombros se segreguen y, por lo tanto, se gestionen de forma más eficaz durante un desastre sin retrasar innecesariamente la eliminación de escombros.
¿Deben descontaminarse los objetos, las edificaciones o las superficies exteriores?
Las áreas contaminadas por agentes químicos, biológicos o radiológicos pueden requerir descontaminación para remediar los objetos, las edificaciones y las áreas afectados. La descontaminación tiene como objetivo salvar o reutilizar el mobiliario y otros objetos expuestos, las edificaciones y el ambiente mediante la reducción o la eliminación de sustancias nocivas, como productos químicos nocivos (por ejemplo, con métodos que utilizan lejía o lejía diluida) y bacterias u otros organismos dañinos (por ejemplo, con procedimientos de antisepsia y desinfección).
La decisión de descontaminar o no determinados materiales depende de factores de salud pública, ambientales, económicos, de propiedad privada y de otras consideraciones, que deben sopesarse. Por ejemplo, el proceso de descontaminación genera sus propios desperdicios que requieren eliminación, incluidos equipos protectores personales, agua contaminada y objetos destruidos durante el proceso.
La cantidad de desperdicios generados por el proceso de descontaminación depende de la tecnología utilizada y su eficacia. Por otro lado, la descontaminación puede minimizar la cantidad total de desperdicios que requieren eliminación, lo cual es un objetivo importante de cualquier limpieza. Por lo tanto, la decisión de descontaminar un objeto, una edificación o una superficie exterior debe sopesar el costo de su sustitución y gestión con el tiempo y el costo del proceso de descontaminación, que incluye la gestión de los desperdicios asociados. Otros factores a considerar incluyen lo siguiente:
- Salud y seguridad públicas.
- Si un transportista o una instalación aceptaría o podría aceptar desperdicios contaminados.
- Eficacia de la tecnología de descontaminación para cumplir con el nivel de aprobación establecido.
- Tiempo y costo del muestreo y análisis.
- Requisitos de empaquetado y etiquetado.
- Percepción del público y los ocupantes de los materiales descontaminados.
El propietario de un elemento o una estructura específicos afectados también debe participar en esta decisión.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Para aumentar la eficacia del proceso de descontaminación, se pueden probar e identificar tecnologías de descontaminación para diferentes superficies y contaminantes antes de un incidente. Además, para garantizar la aceptación pública de los artículos y las edificaciones descontaminados en la zona afectada, la planificación previa a incidentes debe incluir el desarrollo de un plan de divulgación pública específico para la gestión de desperdicios que aborde la comunicación de riesgos y la divulgación a personas con discapacidades y con dominio limitado del inglés.
¿Se pueden minimizar los desperdicios?
Dado que la minimización de desperdicios tiene importantes beneficios ambientales y económicos, estos deben minimizarse de forma temprana y en la mayor medida posible durante la respuesta ante un desastre. Las oportunidades de reutilización, reciclaje y abonamiento pueden limitar la cantidad de desperdicios que requieren eliminación. Se pueden desviar de su eliminación flujos completos de escombros, incluidos restos vegetales, materiales de construcción, chatarra, aparatos electrónicos, tierra y sedimentos, lo que preserva valiosos recursos y espacio en los vertederos.
Las tecnologías de descontaminación y tratamiento pueden reducir la toxicidad de los artículos. Por ejemplo, tratar los desperdicios para eliminar o inactivar el agente contaminante hará que estos no sean peligrosos o estén menos contaminados, lo que hace que su transporte y gestión (por ejemplo, en las instalaciones del Subtítulo D de la RCRA en lugar de en las instalaciones del Subtítulo C de la RCRA) sea más fácil y menos costoso.
La segregación de escombros también puede contribuir a la minimización de desperdicios, al mantener los escombros contaminados separados de los no contaminados y los desperdicios peligrosos separados de los no peligrosos. Se debe hacer todo lo posible para limitar la propagación de contaminantes (por ejemplo, agentes químicos, biológicos o radiológicos después de un incidente, petróleo tras un derrame causado por un desastre natural) durante las actividades de limpieza.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Incluso antes de que ocurra un desastre, las comunidades pueden actuar para minimizar los desperdicios generados mediante la identificación de posibles estrategias para minimizarlos durante la respuesta. Las comunidades deben maximizar las oportunidades de reutilización, reciclaje y abonamiento seguros de los escombros para minimizar la necesidad de eliminación. Asimismo, probar la eficacia de diferentes tecnologías de descontaminación para diferentes agentes (es decir, químicos, biológicos o radiológicos) en diferentes superficies antes de un incidente no solo puede minimizar los desperdicios, sino también ahorrar tiempo y costos durante la respuesta. Asimismo, estas comunidades pueden comenzar a implementar estrategias para disminuir la cantidad y la toxicidad de los posibles escombros generados por un desastre al mitigar los peligros en sus vecindarios (por ejemplo, retrofit de transformadores de PCB), actualizar los códigos de construcción y limitar la posible propagación de la contaminación (por ejemplo, sellado de los puntos de acceso al alcantarillado o al sistema de agua con tapas de drenaje).
¿Las condiciones del sitio permiten opciones de gestión de desperdicios in situ?
Las opciones de gestión de desperdicios in situ incluyen el abonamiento, la incineración móvil y el enterramiento. Las opciones in situ pueden utilizarse para tratar (por ejemplo, reducir el volumen) o gestionar de otro modo los flujos de escombros, como restos vegetales, escombros de construcción y destrucción, y cadáveres de animales. En ocasiones, estas opciones pueden ser preferibles a las opciones externas, especialmente en caso de brotes de enfermedades animales. En estos casos, mantener los cadáveres de animales contaminados in situ minimiza el riesgo de propagación de enfermedades y aumenta la bioseguridad. Además, eliminar la necesidad de transportar escombros voluminosos fuera del sitio simplifica la logística y potencialmente reduce los costos generales. Conozca sobre bioseguridad.
Las opciones in situ deben considerarse cuidadosamente, y sus efectos ambientales (por ejemplo, emisiones atmosféricas, contaminación de aguas superficiales y subterráneas, contaminación del suelo) deben revisarse y monitorearse cuidadosamente. La idoneidad de la gestión in situ para un desastre en particular puede depender de los requisitos federales, estatales, locales, tribales y territoriales; las restricciones de las escrituras; el clima; la profundidad del agua subterránea; la distancia a las aguas de la superficie y la composición del suelo, entre otras consideraciones.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Antes de un desastre, los gestores y planificadores de emergencias deben determinar si las opciones in situ son adecuadas para su zona, al familiarizarse con las características ambientales del área y la normativa aplicable. Si las opciones in situ son viables, deben planificar el monitoreo y los controles ambientales en los sitios.
¿Deben reubicarse temporalmente los materiales y desperdicios en una zona de disposición o almacenaje?
Antes de que los escombros puedan reutilizarse, reciclarse, abonarse, tratarse o eliminarse in situ o en una instalación de gestión de desperdicios remota adecuada, es posible que sea necesario almacenarlos o prepararlos temporalmente in situ o externamente por diversas razones. Estas razones pueden incluir lo siguiente:
- Proporcionar tiempo y espacio para separar los escombros en diferentes flujos de materiales y desperdicios para facilitar un transporte y un procesamiento eficientes, así como una gestión sostenible.
- Eliminar los peligros de determinados flujos de escombros (por ejemplo, refrigerantes y alimentos de refrigeradores y congeladores).
- Minimizar el volumen o la toxicidad de los escombros para cumplir con los criterios de aceptación de desperdicios o reducir los costos de transporte.
- Falta de capacidad inmediata en las instalaciones de gestión de desperdicios.
- Falta de transportistas suficientes.
- Falta de rutas de transporte abiertas o seguras.
Los sitios temporales de disposición y almacenaje de escombros también pueden desviar la gestión de escombros de la "ruta crítica" hacia la reocupación, al impedir que el proceso de toma de decisiones sobre la gestión de escombros y sus diversos problemas de transporte, tratamiento y eliminación afecten el plazo para que las personas regresen a sus hogares o trabajos. Estas actividades deben realizarse de manera eficiente para evitar, en la medida de lo posible, el manejo repetido de los escombros. La Guía de planificación de la EPA para escombros provenientes de desastres naturales, la Herramienta de selección de sitios de almacenamiento y disposición de desperdicios y la Herramienta de logística de desperdicios brindan orientación sobre cómo seleccionar, diseñar, operar y monitorear estos sitios de almacenaje o disposición temporales. La disposición o el almacenaje de escombros in situ o fuera del sitio puede tener diferentes requisitos legales.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
De ser posible, las comunidades locales deben identificar y asegurar, mediante acuerdos o contratos, lugares temporales de almacenaje y disposición como parte de sus actividades de planificación y preparación previas a incidentes. Identificar estos lugares con antelación ahorrará tiempo y esfuerzo durante la respuesta. Además, se deben preseleccionar múltiples ubicaciones para brindar opciones a los socorristas durante la respuesta ante desastres. Sin embargo, puede no ser posible designar lugares o ubicaciones específicas con antelación a un incidente. En este caso, las comunidades deben desarrollar directrices que puedan utilizarse para designar sitios durante un desastre. Al especificar sitios o ubicaciones o al desarrollar directrices, considere lo siguiente:
- Preocupaciones de salud pública y de la comunidad.
- Beneficios de la gestión in situ frente a la gestión fuera del sitio.
- Rapidez con la que se deben gestionar los materiales y desperdicios.
- Requisitos y capacidad de las instalaciones de gestión de materiales y desperdicios.
- Trámites de permisos.
- Costo de las diversas opciones.
- Seguridad del sitio.
- Recursos necesarios, incluidos equipos de fuentes privadas.
- Requisitos de reembolso de costos de FEMA.
- Proximidad a los puntos de generación de escombros previstos y a las instalaciones de reciclaje, tratamiento y eliminación.
- Facilidad de acceso.
- Facilidad de contención de materiales y desperdicios.
- Propiedad de los sitios.
- Proximidad a zonas sensibles/protegidas.
- Necesidad de monitoreo a corto y largo plazo de aguas de la superficie, aguas subterráneas, aire y otros elementos ambientales en los sitios.
¿Cuál es la opción de gestión adecuada para cada flujo de escombros?
Si no se planifica antes de un desastre, seleccionar la opción de gestión adecuada para cada flujo de materiales o desperdicios puede implicar una búsqueda y negociación que requiere mucho tiempo. Los funcionarios federales, estatales, locales, tribales y territoriales pueden proporcionar información y asistencia para facilitar este proceso.
Se deben considerar y sopesar los siguientes factores al tomar estas importantes decisiones:
- Requisitos legales
Es probable que los materiales y desperdicios generados por un desastre estén sujetos a normativas y requisitos federales, estatales, locales, tribales o territoriales. Los diferentes flujos de materiales y desperdicios pueden estar sujetos a diferentes requisitos, lo que afecta el manejo, el empaque, el transporte, el tratamiento, la eliminación, etc. de cada flujo. Los planificadores de emergencias y los socorristas deben estar familiarizados con todos los requisitos aplicables a cada flujo de materiales y desperdicios generados para garantizar su correcta gestión durante la respuesta ante un desastre. - Consecuencias ambientales
Cada opción de gestión genera ciertas preocupaciones ambientales, como las emisiones atmosféricas, la posible contaminación de las aguas subterráneas y aguas de la superficie, la propagación de enfermedades y la contaminación del suelo. Las consecuencias ambientales asociadas con cada opción de gestión de desperdicios varían según el material y el flujo de desperdicios. Para garantizar una protección ambiental óptima, se deben cumplir todas las leyes y normativas federales, estatales, locales, tribales y territoriales aplicables. Podría ser necesario un monitoreo ambiental adicional. - Costo
La siguiente tabla muestra los costos relativos de las diferentes opciones de gestión de desperdicios. Los costos reales dependen de muchos factores, como las condiciones del sitio, el transporte, el flujo de materiales y desperdicios, y las instalaciones de gestión de desperdicios. Por lo tanto, los costos reales pueden variar considerablemente.
| Opción de gestión de desperdicios | Costo relativo |
|---|---|
| Vertedero (subtítulo D) | $$ |
| Vertedero (subtítulo C) | $$$ |
| Vertedero (construcción y destrucción) | $ |
| Depósito de desperdicios de bajo nivel radioactivo | $$$$$ |
| Enterramiento en zanja | $ |
| Enterramiento masivo | $$ |
| Incinerador de desperdicios peligrosos | $$$$ |
| Combustión de desperdicios sólidos municipales | $$$ |
| Destructor de cortina de aire | $$ |
| Incinerador móvil | $$$ |
| Autoclave | $$ |
| Abonamiento | $ |
| Transformación de desperdicios animales | $$ |
| Fuente: Lemieux, Centro Nacional de Investigación de Seguridad Nacional de la EPA, 2007 | |
- Capacidad
La capacidad disponible de una instalación de gestión de desperdicios (tanto diaria como total) está limitada a una cantidad predeterminada. Una instalación puede seguir aceptando materiales y desperdicios generados por actividades diarias no relacionadas con el desastre, lo que reduce la capacidad disponible para materiales y desperdicios relacionados con el desastre. Además, una instalación puede tener limitaciones en la entrada y salida de vehículos que pueden afectar la capacidad diaria, incluso si la instalación tiene suficiente capacidad total. Por lo tanto, se debe contactar a la instalación para determinar la capacidad antes de transportar materiales o desperdicios. Es posible que se necesiten áreas de almacenamiento para almacenar los materiales y desperdicios hasta que haya capacidad disponible. Asimismo, pueden requerirse múltiples opciones e instalaciones de gestión de desperdicios para manejar todos los materiales y desperdicios generados por el desastre. - Estado del permiso
Una instalación puede no tener la autoridad para aceptar ciertos tipos de desperdicios. El permiso emitido por la autoridad normativa al propietario/operador de la instalación define los tipos de desperdicios y las cantidades permitidas que la instalación puede aceptar. Por ejemplo, muchas instalaciones podrían no estar legalmente autorizadas a aceptar desperdicios problemáticos, como desperdicios con contaminación química, biológica o radiológica. Para estos y otros flujos de desperdicios atípicos, podrían ser necesarias modificaciones o exenciones de permisos de acuerdo con la legislación aplicable. - Historial de cumplimiento
Se debe revisar el historial de cumplimiento de una instalación antes de enviar materiales y desperdicios relacionados con desastres. Una instalación con un historial de cumplimiento deficiente podría no ser la mejor opción para materiales y desperdicios relacionados con desastres, que podrían estar ya estigmatizados. - Aceptación por parte de la instalación
Incluso si se encuentra una opción de gestión adecuada para un flujo de materiales o desperdicios, las instalaciones privadas no están obligadas a aceptarlo. Una vez identificada la instalación adecuada, se recomienda trabajar con ella para obtener su aprobación antes de transportar cualquier material a ella durante la respuesta ante el desastre. Además, incluso si una instalación acepta materiales y desperdicios relacionados con desastres, es posible que tenga criterios de aceptación que el material o el flujo de desperdicios debe cumplir antes de ser aceptado, como tamaño u otras restricciones. - Distancia desde los puntos de generación de escombros
El transporte de materiales y desperdicios a una instalación remota puede tener consecuencias económicas, de seguridad, jurisdiccionales y ambientales. Por lo tanto, cuanto más lejos deba viajar el material o los desperdicios hasta una instalación, más complicada será la logística para su gestión. Además, la gestión del material o los desperdicios en una instalación distante puede llevar más tiempo, lo que podría prolongar el plazo de recuperación. - Preferencia de la(s) jurisdicción(es) afectada(s)
Es importante colaborar con todas las jurisdicciones estatales, locales, tribales y territoriales afectadas al tomar decisiones relacionadas con la gestión de materiales y desperdicios. Estas jurisdicciones pueden contar con un plan de gestión de desperdicios (o escombros) previo a incidentes que puede ayudar a orientar la respuesta. Si el material o los desperdicios se generan en una empresa privada (por ejemplo, cadáveres de animales de una granja avícola), la empresa puede tener su propio plan de gestión de desperdicios que puede ayudar en el proceso de toma de decisiones. Consulte algunos ejemplos de planes de gestión de desperdicios previa a incidentes. - Preocupaciones de la comunidad
Debido a preocupaciones de la comunidad, como los impactos acumulativos, algunas opciones o instalaciones de gestión pueden ser menos recomendables que otras para diferentes flujos de materiales y desperdicios. Algunas comunidades podrían no querer que ciertos materiales y desperdicios se traten o eliminen cerca de ellas, o que ciertos tipos de materiales y desperdicios se transporten a través de sus vecindarios, lo que debería afectar dónde y cómo se gestionan.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Como parte de la planificación comunitaria previa a incidentes, los funcionarios locales, los líderes comunitarios y otras partes interesadas deben identificar y analizar las opciones disponibles para los flujos de materiales y desperdicios previstos. Por ejemplo, los restos vegetales no contaminados, según la jurisdicción, podrían abonarse, triturarse para obtener mantillo/pajote o cobertura para vertederos, quemarse como combustible para calderas o quemarse a cielo abierto. Si bien cada una de estas opciones puede variar en costo e impacto ambiental, cada una presenta beneficios y desafíos que deben considerarse.
Una vez determinadas las opciones disponibles para la gestión de desperdicios, se deben identificar previamente y documentar múltiples instalaciones en un plan de gestión de escombros previo a incidentes. La Herramienta de recuperación de escombros de desastres y la Herramienta de Apoyo a la toma de decisiones sobre desperdicios en caso de incidentes (I-WASTE DST) de la EPA pueden utilizarse para ayudar a las comunidades a encontrar instalaciones. Las comunidades deben iniciar conversaciones y negociar acuerdos con otras jurisdicciones, propietarios y operadores de instalaciones, antes de que ocurra un desastre para garantizar la aceptación de los materiales y desperdicios generados durante este. La Guía de políticas y programas de asistencia pública de FEMA ofrece más información sobre los servicios contratados. Esta preparación facilitará la respuesta ante un desastre.
¿Deben tratarse los materiales o desperdicios antes de su reutilización, reciclaje, abonamiento o eliminación?
El tratamiento puede utilizarse para reducir el volumen o la toxicidad de los materiales y desperdicios. Si el material o los desperdicios son particularmente voluminosos (lo que hace que su transporte a una planta sea muy costoso o inviable), puede ser adecuado considerar un tratamiento in situ o externo para reducir su volumen (por ejemplo, triturado, lavado de suelos, abonamiento, combustión). De igual manera, si el material o los desperdicios son tóxicos, puede ser necesario un tratamiento antes de su transporte a una instalación de reciclaje o eliminación para proteger aún más la salud humana y el ambiente, o para cumplir con los criterios de aceptación de desperdicios de la planta.
Las opciones de tratamiento generalmente generan residuos o subproductos que deben analizarse y manejarse, transportarse y gestionarse adecuadamente. La decisión de tratar el material o los desperdicios debe abordar cómo y dónde se gestionará posteriormente este, y cualesquiera residuos o subproductos resultantes.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Al determinar los requisitos y las preferencias de los transportistas y las instalaciones de gestión de desperdicios antes de que ocurra un desastre, los gestores y planificadores de emergencias pueden comenzar a planificar cómo se deben manejar y tratar los materiales y desperdicios antes de enviarlos a una instalación de gestión de desperdicios. Esta planificación debe documentarse en el plan de gestión de desperdicios previo a incidentes para facilitar la respuesta ante desastres.
¿Es mejor utilizar múltiples opciones de gestión de escombros?
Para determinar si se necesitan múltiples opciones de gestión para manejar los materiales y desperdicios generados, considere el tipo y la gravedad del desastre. Si un desastre produce volúmenes relativamente pequeños de materiales y flujos de desperdicios rutinarios (por ejemplo, escombros de construcción y destrucción, desperdicios sólidos municipales), una opción puede ser suficiente. Sin embargo, otro desastre puede generar grandes cantidades de materiales y flujos de desperdicios atípicos en una zona extensa, lo que puede requerir un enfoque integral con diversas opciones e instalaciones de gestión de materiales y desperdicios.
El tipo de materiales y flujos de desperdicios, las oportunidades disponibles de reutilización, reciclaje y abonamiento, el nivel de contaminación, la falta de espacio de almacenaje o vehículos de transporte, la capacidad limitada en instalaciones accesibles y la negativa de una instalación a aceptar ciertos tipos de materiales y desperdicios son solo algunas de las razones que pueden hacer que la elección de múltiples opciones de gestión de desperdicios sea necesaria o preferible. Además, diferentes opciones de gestión pueden ser mejores para diversos materiales y flujos de desperdicios por razones de salud pública, ambientales o económicas. Y la disponibilidad de opciones alternativas de gestión de desperdicios durante una respuesta proporciona flexibilidad en caso de que el desastre afecte negativamente a una o más instalaciones preseleccionadas.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Antes de que ocurra un desastre, es importante evaluar las diferentes opciones disponibles para los flujos de materiales y desperdicios previstos. Esta planificación ayudará a garantizar que todos los materiales y desperdicios generados a raíz del desastre se gestionen de la manera más eficiente posible.
¿Qué sucede si no se encuentran opciones permanentes de gestión de desperdicios?
Antes de seleccionar una opción de gestión de materiales o desperdicios, considere su impacto en la salud y el ambiente, su disponibilidad, viabilidad y rentabilidad. Tenga en cuenta el desastre específico, el lugar y los flujos de materiales y desperdicios involucrados. Es posible que no exista una opción eficaz para un flujo de materiales o desperdicios generado dentro de un plazo determinado. En esta situación, el material o los desperdicios podrían tener que almacenarse indefinidamente mientras se realizan las inversiones necesarias en las instalaciones. Comuníquese con la agencia estatal correspondiente para obtener asistencia si no se encuentran opciones permanentes de gestión de desperdicios.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Investigue las posibles opciones para los diferentes flujos de materiales y desperdicios que cumplan con los requisitos ambientales antes de un desastre, incluidas opciones fuera del estado o internacionales. Si se necesita espacio de almacenaje, se deben identificar previamente las áreas de almacenaje o las directrices para seleccionar las ubicaciones. También es importante conocer las normativas y los requisitos de almacenaje aplicables para cada flujo de materiales y desperdicios. Esta información puede facilitar la respuesta ante desastres.
¿Existen barreras para el enfoque seleccionado de gestión de materiales y desperdicios?
Incluso si el proceso de toma de decisiones considera la gestión de materiales y desperdicios, pueden existir barreras comunitarias e instalaciones para implementar el enfoque seleccionado. Por ejemplo, pueden existir preocupaciones comunitarias con respecto al transporte de materiales y desperdicios generados por desastres a través de las comunidades o su gestión en ellas. Además, otras posibles barreras son la preocupación por la seguridad de los trabajadores y la falta de indemnización para las instalaciones de gestión de materiales y desperdicios. Estas barreras, además de las preocupaciones políticas, pueden invalidar total o parcialmente el enfoque seleccionado de gestión de materiales y desperdicios.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
La elaboración de un plan integral de gestión de desperdicios previo a incidentes puede mitigar o eliminar posibles obstáculos. La planificación y la preparación previas a incidentes brindan a toda la comunidad la oportunidad de colaborar para encontrar soluciones aceptables para la gestión de materiales y desperdicios antes de que ocurra un desastre.
¿Con qué rapidez se deben gestionar los materiales y desperdicios?
El plazo para la gestión de escombros varía según el tipo de material y desperdicio, las condiciones del lugar y las prioridades y necesidades de la comunidad. Algunos materiales y desperdicios pueden suponer un riesgo inmediato para la salud humana y el ambiente, por lo que deben gestionarse lo antes posible, como los cadáveres contaminados con enfermedades, las aguas residuales de alcantarillas, los alimentos y las fugas en los tanques de almacenaje de desperdicios peligrosos. Otros escombros, como la chatarra y los restos vegetales, pueden recogerse y almacenarse durante períodos más largos de acuerdo con las normativas y las mejores prácticas aplicables, lo que proporciona tiempo y espacio adicionales para la segregación, el procesamiento y otras actividades relacionadas con los escombros.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
La planificación y la preparación previas a incidentes ayudan a garantizar que se implementen las opciones de gestión de desperdicios y materiales más adecuadas durante la respuesta para proteger la salud humana y el ambiente. La identificación o el desarrollo avanzados de directrices para la selección de sitios e instalaciones de gestión de materiales y desperdicios pueden acortar los plazos de las actividades de gestión de materiales y desperdicios, lo cual es especialmente importante al gestionar flujos de escombros sensibles al tiempo.
¿Qué medidas deben adoptarse para transportar los materiales y desperdicios a una instalación remota?
Se deben adoptar medidas para transportar los materiales y desperdicios a instalaciones externas de gestión de desperdicios. En primer lugar, se debe identificar y ubicar una instalación remota de gestión de desperdicios adecuada para cada flujo de materiales y desperdicios. Para poder aceptar un flujo de materiales o desperdicios, la instalación debe contar con los permisos o las licencias correspondientes. Además, se deben establecer acuerdos previos con la instalación para garantizar que el flujo de materiales o desperdicios se acepte a su llegada. En ocasiones, la instalación necesita un aviso previo antes de la llegada del material o desperdicio para poder preparar su entrega. Es posible que sea necesario reducir el tamaño del material o el desperdicio (por ejemplo, molerlo o triturarlo) para facilitar su transporte o cumplir con los requisitos de las instalaciones.
Se debe planificar una ruta alternativa a la instalación en caso de que las carreteras principales se vean afectadas por el desastre. A continuación, se debe adquirir un número suficiente de vehículos de transporte para transportar cada flujo de materiales y desperdicios a la instalación seleccionada. Los escombros pueden transportarse en camiones, vagones de ferrocarril y barcos, por ejemplo, que cumplan con los requisitos de la instalación. Cuando sea necesario, estos vehículos de transporte deben contar con protección suficiente (por ejemplo, revestimientos) contra derrames accidentales al ambiente. Los transportistas necesitan un manifiesto al transportar desperdicios peligrosos y deben cumplir con los requisitos aplicables del Departamento de Transporte de EE. UU., así como con los requisitos estatales, locales, tribales y territoriales, lo que incluye la rotulación y posibles medidas de seguridad adicionales. Los transportistas de desperdicios peligrosos también necesitan números de identificación de la EPA, y algunos estados exigen que los transportistas tengan permisos o licencias. Finalmente, los materiales y desperdicios deben empaquetarse, manejarse y etiquetarse de acuerdo con los requisitos federales, estatales, locales, tribales y territoriales.
Cómo puede ayudar la planificación de la gestión de escombros previa a incidentes:
Tenga en cuenta que la planificación y la preparación previas a incidentes, como los contratos prenegociados con los transportistas, pueden facilitar estos preparativos y limitar el tiempo y los recursos necesarios para las actividades de gestión de materiales y desperdicios durante la respuesta ante desastres. Además, la planificación puede ayudar a mitigar la preocupación de las comunidades y las instalaciones de gestión de desperdicios que podrían rechazar materiales y desperdicios asociados a un desastre.
El papel de la gestión de desperdicios antes y durante un desastre
Este gráfico muestra cómo las operaciones de gestión de desperdicios se integran en las fases de respuesta y recuperación ante un incidente. La imagen comienza con la Resiliencia, que se divide en los pilares previos al incidente y del incidente. El pilar previo al incidente muestra que este es el momento en el que se debe desarrollar un plan de gestión de desperdicios (o escombros) previo a incidentes. El plan debe documentar los requisitos, los tipos de desperdicios, las cantidades de desperdicios, las estrategias de gestión de desperdicios, las instalaciones de gestión de desperdicios, el seguimiento y la presentación de informes, la supervisión y la participación comunitaria. La imagen muestra que el plan se aplica durante todas las fases de un incidente: respuesta, recuperación y recuperación a largo plazo. El incidente también puede considerarse desde la respuesta de emergencia, que se encuentra dentro de la fase de respuesta ante el desastre, la limpieza, que comienza en la fase de respuesta ante el desastre y continúa hasta la fase de recuperación, y la reutilización, que comienza en la fase de recuperación ante el desastre y continúa durante la recuperación a largo plazo.
La imagen también muestra que la investigación de la escena del crimen puede ocurrir durante la fase de respuesta, y que las actividades de caracterización, descontaminación y remediación pueden ocurrir durante las fases de respuesta y recuperación, incluida la recuperación a largo plazo, mientras que las actividades de aprobación suelen tener lugar durante la recuperación a largo plazo. Todas estas actividades generan materiales que requieren gestión, lo que significa que las operaciones de gestión de desperdicios se llevan a cabo desde el inicio de la respuesta al incidente hasta el final de su recuperación a largo plazo.
La imagen indica los tipos de materiales que cada una de estas actividades puede generar y que posteriormente deberán gestionarse, organizados por fase del desastre. Los materiales generados que requieren gestión durante la investigación de la escena del crimen incluyen equipo protector personal (PPE), muestras, pruebas y equipo. Los materiales generados que requieren gestión durante la caracterización incluyen PPE, muestras, residuales de descontaminación de equipos (EDR) y residuales de descontaminación personal (PDR). Los materiales generados que requieren gestión durante la descontaminación incluyen PPE, muestras, EDR, PDR, materiales de construcción, desperdicios y residuales de descontaminación, y desperdicios de tratamiento. Los materiales generados que requieren gestión durante la remediación incluyen PPE, muestras, EDR, PDR, materiales de construcción, desperdicios y residuales de remediación, y desperdicios de tratamiento. Los materiales generados que requieren gestión durante la aprobación incluyen PPE, muestras y equipos.
Interrelación de las actividades de gestión de desperdicios previa a incidentes
Este diagrama de flujo indica varias actividades de gestión de desperdicios y sus relaciones entre sí.
El diagrama de flujo comienza con un recuadro sobre la necesidad de "Identificar posibles desperdicios y pronosticar sus cantidades". Bajo este encabezado se indican las actividades:
- Escalar el plan al incidente (de pequeño a grande).
- Establecer estrategias de minimización de desperdicios.
- Considerar posibles oportunidades de reutilización/reciclaje.
- Aplicar la información técnica, la normativa y la orientación disponibles al proceso de toma de decisiones.
Este recuadro de actividades fluye hacia y desde otros tres cuadros según las necesidades: 1) "Determinar la estrategia de descontaminación", 2) "Desarrollar una estrategia de recolección de desperdicios" y 3) "Seleccionar una instalación adecuada de tratamiento, almacenaje o eliminación".
En el recuadro "Determinar la estrategia de descontaminación", se indican las siguientes actividades:
- Analizar las compensaciones entre la descontaminación y el muestreo frente al tratamiento y la eliminación.
- Elaborar un plan de muestreo y análisis para los desperdicios generados.
- Probar la eficacia de las tecnologías de descontaminación para cumplir con el nivel de aprobación establecido.
- Considerar los desperdicios generados por el proceso de descontaminación.
Este recuadro conecta con "Identificar posibles desperdicios y pronosticar sus cantidades" y conduce a "Desarrollar una estrategia de recolección de desperdicios".
En el recuadro "Desarrollar una estrategia de recolección de desperdicios", se indican las siguientes actividades:
- Incluir un proceso para separar los desperdicios en flujos separados lo antes posible.
- Considerar la separación de los desperdicios por tipo, contaminante, tecnología de tratamiento, instalación receptora, etc.
Este recuadro conecta con "Identificar posibles desperdicios y pronosticar sus cantidades", deriva de "Determinar la estrategia de descontaminación" y continúa con "Seleccionar la instalación de tratamiento, almacenaje o eliminación adecuada".
En el recuadro "Seleccionar la instalación de tratamiento, almacenaje o eliminación adecuada", se indican las siguientes actividades:
- Identificar más de una instalación debido a la capacidad limitada, la posible falta de aceptación por parte de las instalaciones, etc.
- Planificar sitios de almacenaje temporales y seguros.
- Iniciar conversaciones con las instalaciones para facilitar la aceptación de los desperdicios del incidente.
- Determinar los criterios de aceptación de desperdicios de las instalaciones.
- Verificar el estado/cumplimiento de los permisos de las instalaciones.
- Considerar las inquietudes de la comunidad.
Este recuadro conecta con "Identificar posibles residuos y pronosticar sus cantidades", deriva de "Desarrollar una estrategia de recolección de desperdicios" y continúa con "Revisar las directrices y los requisitos de transporte".
En el recuadro "Revisar las pautas y requisitos de transporte", se indican las siguientes actividades:
- Determinar cómo se deben manejar, empacar, etiquetar y transportar los desperdicios.
- Incorporar estrategias para limitar la propagación de la contaminación.
Este recuadro conecta de "Seleccionar una instalación adecuada de tratamiento, almacenaje o eliminación" a "Establecer áreas de disposición/almacenaje para la gestión de desperdicios".
En el recuadro "Establecer áreas de almacenaje para la gestión de desperdicios", se indican las siguientes actividades:
- Determinar los criterios de selección o sitios adecuados y seguros para los sitios.
- Planificar el monitoreo ambiental.
- Considerar las posibilidades dentro y fuera del sitio.
Este recuadro va de "Revisar las directrices y requisitos de transporte" a "Documentar las estrategias y actividades de gestión de desperdicios en un plan de gestión de desperdicios previo a incidentes".
En el recuadro "Documentar las estrategias y actividades de gestión de desperdicios en un plan de gestión de desperdicios previo a incidentes", se indican las siguientes actividades:
- Registrar las conversaciones con los transportistas y las instalaciones.
- Incluir investigaciones y decisiones provisionales.
- Actualizar el plan periódicamente.
- Desarrollar planes de divulgación comunitaria, salud y seguridad relacionados con los desperdicios.
- Adaptar el plan a cada incidente, si es necesario.
Este recuadro finaliza el diagrama de flujo.